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Desde la realidad de la economía humana de los nativos amazónicos*


Yoshiki Kobayashi y George L. Toulier Asenjo

A la memoria del doctor John V. Murra, un gran maestro,
quien falleció el 16 de octubre de 2006 en Cornell.


Resumen:
Cuando tratamos de la Amazonía, muchos tienen una fuerte tendencia a referirse exclusivamente a los recursos naturales vírgenes, tal vez, debido a una imagen que aún, hoy en día, el lugar se encuentra totalmente salvaje. Diariamente nos confrontamos con la realidad donde se exponen las opiniones sobre el aprovechamiento y/o la conservación de los recursos salvajes desde diferentes intereses, como si allí no existiera ninguna criatura humana. Sin embargo, no debemos olvidar que en la actualidad, incluso en lo más profundo del bosque pluvial, se ven obviamente las actividades de los nativos, asimismo recordar que allí existe una serie de hechos humanos y sabidurías que vienen acumulándose por los siglos de los siglos, e influyendo en la vida humana tanto como en la naturaleza.
En la actualidad amazónica, existen también muchas clases de actores: tales como misioneros, madereros, comerciantes, inmigrantes serranos, funcionarios públicos, etcétera, sin hablar de los nativos. Pero, hay que tomar en cuenta que el papel de cada uno no se puede poner al mismo nivel. Eso sí, solo cuando lo tratamos desde la perspectiva de la economía nacional o democracia. Pero, una vez que ponemos el pie dentro del bosque, la diferencia se ve clara. Allí, los nativos se encuentran como los protagonistas del bosque, por otro lado, los demás se revelan como actores explotadores del bosque. Creemos que la diferencia entre los actores se basa en la capacitación de autosuficiencia en su vida en el bosque.
Del mismo modo, cuando tratamos el tema de la administración de los recursos amazónicos, es conveniente tratarlo desde dos puntos de vista. Uno es la perspectiva de la conservación y explotación de los recursos naturales salvajes, mientras que el otro es la armonía entre el ser humano y la naturaleza. Nuestro marco teórico se basa en este punto y además tiene su raíz en el concepto de la economía humana, o sea livelihood que se originó por Karl Polanyi y se aplicó a la zona de los Andes por John V. Murra utilizando el concepto de verticalidad. En esta ponencia, nos atrevemos a aplicar el concepto de verticalidad más allá del mundo amazónico.
Aquí trataremos de explicar este contexto, reuniendo experiencias de trabajo de campo en dos sitios de la selva del Perú: la zona selvática cerca de Puerto Maldonado, Región Madre de Dios, y la zona de selva alta de San Ignacio, Región Cajamarca.



I Introducción

¿Un pionero después del Consenso de Washington?
Hace algunas décadas, el economista Richard B. Norgaard se dio cuenta de que tales herramientas para el desarrollo moderno no sirven ante la energía abundante del bosque pluvial tropical. El economista, bajo la misión del Banco Mundial, se encargó de investigar las medidas adecuadas del desarrollo económico moderno dentro del territorio de la Amazonía brasileña. Él observó la realidad de los humanos en el bosque pluvial, así como la forma de vida de los inmigrantes interesados solo en la explotación de los recursos amazónicos quienes deberían perder su vitalidad y seguir llevando la vida al mismo nivel de los nativos amazónicos.

Es decir, esto significa que en el bosque pluvial cualquier actividad humana no puede ir más allá del régimen de livelihood, o sea economía humana, que los nativos mantienen a través de las generaciones. Por supuesto que su economía humana no está bajo la dependencia directa de los medios ambientes naturales, ni sigue estando inalterable, sino incluye un proceso dinámico en sí mismo. El proceso de la economía debería ser coevolucionario con los medios ambientes naturales y nunca tendría que ser de carácter agresivo ni explotador. Este es el punto de vista básico de Norgaard, lo que se muestra bien en el título de su libro: “Development Betrayed: The End of Progress and a Coevolutionary Revisioning of the Future” (Norgaard 1994).

Como sabemos, el sistema de las políticas económicas latinoamericanas vienen siendo dirigidas por el Banco Mundial, digamos, el Consenso de Washington: las políticas revisadas que van surgiendo y marchando en la actualidad. De esta manera, podemos valorizar a Norgaard como uno de los líderes de la época. Mi ponencia se basa también en las ideas básicas de Norgaard, es decir, quisiera observar y comentar sobre la modernidad desde el punto de vista de los nativos amazónicos.

Por otra parte, tratando de las políticas después del Consenso de Washington, tenemos que decir que su divulgación hasta los rincones de los nativos amazónicos puede atrasarse mucho, y antes que nada, los contenidos concretos de sus principios todavía no se aclaran. De tal manera, todavía no podemos imaginar las nuevas políticas confrontadas directamente con los nativos. Por eso, en este análisis quisiéramos examinar y rehacer los marcos teóricos y principios de las ONG, quienes, tanto en la actualidad como antes, tienen que ser las primeras que acudan a los nativos antes de la llegada de los grupos gubernamentales. Pero, aún tenemos que preguntarnos: ¿podríamos decir que los principales dirigentes de las ONG todavía les sirven de alguna manera hoy en estos nuevos tiempos?

Administración voluntaria e involuntaria
Cuando nos referimos a la administración de los recursos naturales en general, estamos acostumbrados a tratarla dividiendo la naturaleza en dos categorías; la artificial que incluye el cultivo de la tierra, la domesticación de los animales, etcétera; y la virgen que está en el sitio lejano y tiene el carácter intocable. Pero, cuando se trata de la Amazonía, muchos tienen una tendencia muy fuerte a referirse a la administración de los recursos naturales vírgenes exclusivamente debido a que allí domina un fuerte ritmo salvaje. Diariamente vemos que se exponen las opiniones exclusivamente sobre el aprovechamiento y/o la conservación de los recursos salvajes según varios intereses, como si no existiera ninguna criatura humana allí. Sin embargo, no debemos olvidar que en la realidad, incluso en lo profundo del bosque pluvial amazónico, se ven las actividades y la vida del nativo, maderero, etcétera, y asimismo recordar que existe una serie de hechos humanos y sabidurías que influyen en el ritmo de la vida humana y de la naturaleza gigantesca, los que siguen acumulándose por los siglos de los siglos.

De este modo, los recursos amazónicos se han imaginado falsamente solo desde lo salvaje. Cuando tratamos el tema de la administración sería conveniente tratarlo desde dos puntos de vista: la perspectiva de la conservación y explotación de los recursos naturales salvajes, y la armonía entre el ser humano y la naturaleza en sí misma. Nuestro marco teórico se basa en este punto y además en el concepto de la economía humana, o sea livelihood. En fin, aquella perspectiva representa la administración involuntaria, mientras que esta perspectiva de armonía se refiere a la administración voluntaria.



II Clasificación de los nativos amazónicos

Integración de la zona de selva al Estado peruano
La Reforma Agraria del año 1969 abarcaba las zonas de la costa, sierra y solo una parte de ceja de selva, y quedaba básicamente no tocada la zona de la selva que ocupa el 75 % del territorio peruano. Por eso, para dicha zona se necesitaba preparar una ley alternativa. Esta es la Ley de Comunidades Nativas y de Promoción Agropecuaria de las Regiones de Selva y Ceja de Selva (DL. N°. 20653), promulgada en 1974. La ley, en general denominada como norma de Reforma Agraria en la selva, es la primera medida de administración que trataba a los indios amazónicos incluyéndolos en el concepto de comunidad nativa. Con esta ley se trataba de integrar a los nativos y su tierra del bosque pluvial al territorio peruano políticamente. Por esta medida los nativos amazónicos ganaron autorización legal de aprovechamiento común de la tierra y bosque, y de posesión común del terreno, como derecho de la protección política.

Sin embargo, este proceso de integración de las comunidades al Estado no se desarrollaba tan fácilmente. Las mayores razones de las dificultades son las siguientes: en primer lugar, una parte de ellas es nómada que se gana la vida puramente con la caza y recolección y no está acostumbrada a asentarse en un lugar determinado. En segundo lugar, unos grupos que mantienen una memoria de persecuciones y conflictos sangrientos con los vecinos y tienen una tendencia de aislarse espontáneamente de todo el mundo exterior. De esta manera, una oficina del Ministerio de Agricultura continúa aún, hoy en día, haciendo esfuerzos para llamar a las comunidades o grupos nativos a participar con el Estado. Es la oficina denominada el Proyecto Especial Titulación de Tierras y Catastro Rural - PETT que desempeña este cargo en las regiones amazónicas.

El modo de clasificación
Para nosotros fue muy impresionante encontrar que los ingenieros de la oficina del PETT clasificaban a las comunidades nativas amazónicas en dos categorías: Comunidad No contactada y Comunidad Contactada. Parece que les fue muy lógico usar esta clasificación para llevar a cabo la política, autorizada por la ley del año 1974. Luego nos dimos cuenta de que la clasificación es muy útil, pero hay que ampliar la categoría un poco más, según ¿con quién tiene contacto la comunidad nativa? Generalmente existe un orden de personas con quien los nativos aislados empiezan a tener contacto. Esta categoría de personas en orden es: misionero, antropólogo, maderero, comerciante y, finalmente, ingeniero del Ministerio de Agricultura; muy raramente el grupo del indígena serrano. En fin, la clasificación total es la siguiente:
 comunidad nativa no contactada.
 comunidad nativa contactada.
 categoría α - la contactada por misioneros y los demás.
 categoría β - la contactada por el Estado.
 categoría γ - la contactada por los indígenas serranos.
Fig.1 Mapa de las zonas referidas de los nativos amazónicos


























Lugares visitados y referidos
Aprovechando esta clasificación tratamos de caracterizar los lugares visitados por nuestro grupo y los referidos en esta ponencia (véase la figura 1).
(A) La zona de triple colindante regional de Madre de Dios, Ucayali y Cusco.
(B) Comunidad Nativa Sonene que se halla dentro de la zona del Parque Nacional de Bahuaja-Sonene en la Región Madre de Dios.
(C) La zona de Chanchamayo que se extiende en las cuencas de los ríos Chanchamayo y Perené que son los afluentes del río Tambo en la Región Junín.
(D) La zona de Yuragmarca que se halla en uno de los nacimientos del río Pozuzo, un afluente del río Pachitea en la Región Huánuco.
(E) La zona de San Ignacio que se localiza alrededor del río Chinchipe en la Región Cajamarca.

Dentro de los lugares referidos arriba, el lugar (A) se encuentra en la única zona de comunidad nativa no contactada. Sobre todo, la zona del nacimiento del río Las Piedras, o la zona de los micro afluentes del mismo más cerca de la frontera con Brasil, será una zona prometedora para los investigadores antropológicos. Dentro de la zona han permanecido los grupos de Yora y Amahuaca, el subgrupo denominado Mashco-Piro. En las ciudades de Cusco y Puerto Maldonado hemos escuchado que ya han llegado allí unos misioneros y los miembros de alguna ONG, y que habrían ocurrido algunos conflictos con los madereros por el colindante de la zona.

Tenemos mucho interés en la zona clasificada en la categoría γ de comunidad nativa contactada. Es decir, quisiéramos encontrar unos ejemplos donde se realice el concepto de interculturalidad, sobre lo cual trataremos más adelante. Con este interés venimos buscando y recorriendo por la selva peruana, pero nos hemos dado cuenta de cuán difícil es encontrarlo. En las zonas (B) y (D) todavía no se encuentra el contacto entre los indígenas serranos y amazónicos. Sin embargo, en (C) y (E) podemos encontrar por fin unos signos del fenómeno de interculturalidad: en (C) hay contacto constante entre los colonos serranos y los nativos de la etnia Ashanink’a, por otro lado en (E) se halla otro tipo de contacto, es decir, el encuentro de los jóvenes serranos y amazónicos (etnia Agua Runa).

En esta ponencia nos referimos solo a los lugares (B) y (E): (B) como un ejemplo de categoría β - la comunidad nativa contactada por el Estado donde trataremos del tema de un espacio propio a los nativos; y (E) como un ejemplo de categoría γ - la comunidad nativa contactada por los indígenas serranos donde trataremos el tema de interculturalidad.



III Modelo de “territorio nativo para la vida”

¿Qué es la economía humana?
Para contestar a esta pregunta, los marcos teóricos hechos por Kart Polanyi, un antropólogo económico de Hungría, sirven bastante. Él propone estos marcos conscientemente contra el régimen dominante de la economía de mercado. Es decir, el antropólogo ha exigido, ante los comportamientos formales del mercado, la importancia de la vida substantiva que, según él, se componen de dos elementos; uno es el modo de autosuficiencia y otro las formas de trueque extendido.

Él centralizó todos sus esfuerzos en la crítica severa contra el modernismo o el evolucionismo tradicional, demostrando la falsedad del régimen de la economía de mercado en la perspectiva de la historia del ser humano. En el camino de su estudio levantó un concepto muy sencillo llamado “livelihood” como una economía generalizada a todos los seres humanos. Y más bien propuso que la economía de mercado debiera arraigarse en el futuro nuevamente al fondo de esta base. Los contenidos del concepto de “livelihood” se pueden expresar, como ya mencionamos arriba, como una combinación de autosuficiencia y trueque (las formas de redistribución, reciprocidad y cambio). Este conjunto de la vida humana se llama en general la economía humana, incompatible con la economía de mercado.

Su aplicación a los Andes – modelo andino
Fue el doctor John V. Murra quien aplicó el concepto de Polanyi para aclarar el modo de vida de los nativos andinos. Su teoría es conocida como Control Vertical o verticalidad. Aunque no haya ninguna diferencia entre los dos autores, la ventaja de Murra consiste en poner mucho énfasis en la autosuficiencia que siguen practicando los nativos andinos, y en los medios ambientes específicos de los Andes. De tal manera, él explicó su idea como “el control vertical de un máximo de pisos ecológicos en la economía de las sociedades andinas” (Murra 1975: 59-115).

Es cierto que habían muchas opiniones e informes etnográficos que se inclinaban a ser negativos contra su generalización hacia todos los espacios y periodos de los Andes. Y además, una vez el mismo doctor Murra comentó que sería negativa la generalización de su idea de verticalidad (Murra 1985: 3-13). Pero, recién vemos que lo mencionó de forma un poco diferente, dentro de un contexto limitado:
“(comentando una insuficiencia de lo andino de Lumbreras y nuevamente señalando la importancia de verticalidad, apuntó) el logro andino es combinar en un solo sistema ¡cosas tan distintas!” (Castro et al [eds.] 2000: 140-141)
Hablando sobre verticalidad, él destaca efectivamente por un lado el sistema político y social, y si se admite, una fuerte ideología de los indígenas para integrar las diversidades andinas. Y ha apuntado que la existencia del sistema se había limitado dentro del territorio del Tawantinsuyo. También ha sugerido que tal existencia tiene su base en la ecología natural de la zona, lo que habla sobre las condiciones contemporáneas y del futuro también.

Aparte de esto, quisiéramos poner a la teoría del Control Vertical la máxima importancia, porque esta expresa bien la cosmovisión de casi todos los indígenas andinos, tal vez, en el área de los Andes Centrales. Nos parece que llega a ser importante cada vez más, cuando comparamos la vida andina con otros lugares del mundo y, especialmente, cuando observamos la forma de vida de los alpaqueros alrededor del Lago Titicaca; quienes se esfuerzan por ganarse la vida aprovechando un máximo de pisos ecológicos en sus medios ambientes totalmente abandonados donde parece imposible manejar el modo de autosuficiencia (véase Kobayashi 1994; 1995).

Lo más importante para nosotros es entender las relaciones teóricas entre el control vertical y el cambio en el área andina. Los problemas en torno a este tema pueden resumirse en los siguientes puntos:
1. ¿El cambio sirve sólo como complementariedad de su autosuficiencia o algo más?
2. ¿Cuál es la diferencia entre el Control Vertical y la autosuficiencia en general?

En el primer punto: en la actualidad, no existe ninguna comunidad indígena que maneje la economía de autosuficiencia completa. Una comunidad o una familia trata de autoabastecerse explotando los productos en un máximo posible de pisos ecológicos, pero les faltan inevitablemente productos necesarios tales como papa, maíz, quinua (en el caso de los alpaqueros), además hoja de coca, tratamiento de medicina moderna, etcétera. Ellos tienen que conseguirlos al cambiar sus productos propios en el mercado. Este cambio necesario forma parte de la autosuficiencia en el sentido de complementar su economía. Entonces, si es así el caso, seguidamente nos preguntamos, ¿se extinguen las ganas de cambio en el caso de que la autosuficiencia se haya logrado de forma completa? “No” es nuestra respuesta. Creemos que para cualquier ser humano la motivación y las ganas de cambiar, en su modo original, debe surgir por el deseo natural de conseguir variedades. Es decir, una estabilidad de la vida lograda por autosuficiencia no puede debilitar nunca el deseo hacia las variedades.

En el segundo punto: cuando tratamos el tema para cualquier zona del mundo, imaginamos que la autosuficiencia sirve en un tamaño de reproducción familiar y social pero representa algo tradicional o monótono, mientras el cambio tiene un aspecto de variedad o algo brillante. Sin embargo, cuando se menciona a la forma andina, tenemos que renovar la imagen. El concepto de verticalidad significa nada más que la variedad, así como Murra puso énfasis. La gente andina viene produciendo bienes de variedad, aprovechando los pisos ecológicos verticales, y así establecieron su modo de autoabastecerse. Es decir, en los Andes, el valor de la autosuficiencia depende de la riqueza de la variedad de los productos, y no tanto de la riqueza de la cantidad de estos. El concepto de verticalidad va más allá un sentido de estabilidad de la economía o seguridad alimentaria, la que se ha discutido desde mucho antes como una estrategia andina para reducir los riesgos.1

Examinando estos puntos, nos damos cuenta de que para entender el esquema andino se necesita introducir dos categorías nuevas de variedad: la conocida y la desconocida. El concepto de control vertical, incluso el complementado por cambio (tipo 1) siempre representa la variedad conocida, mientras que el cambio puro (tipo 2) representa la variedad desconocida,

Un modelo amazónico de la economía humana
Para formar un modelo amazónico de la economía humana, creemos que nos sirve bastante el marco teórico del modelo andino. Como hemos visto, podemos decir que es común a todos los seres humanos el hecho de que se esfuerzan por ganarse la vida, aprovechando al máximo el medio ambiente, manteniendo la vida a un cierto nivel, es decir, al nivel de autosuficiencia propicia a cada cultura. Asimismo, podemos decir que los indígenas de ambas zonas de los Andes y la Amazonía vienen manteniendo una ideología para autoabastecerse como parte de su tradición cultural. Y a ellos les debe ser común la motivación del cambio en busca de las variedades desconocidas.

 Fig.2 Modelo andino   Fig.3 Modelo amazónico












Por supuesto, como el bosque pluvial tropical difiere básicamente del carácter de la Cordillera de los Andes, no se pueden comparar ambos modelos de forma directa. En primer lugar, en el bosque pluvial extenso la verticalidad casi no funciona como en la sierra, ya que no hay elevación de la tierra, excepto en la selva alta. Por eso, su modo de autosuficiencia no puede depender de la riqueza de una variedad suficiente, sino tiene que centralizarse en la agricultura monótona de yuca, plátano, etcétera. Su forma de agricultura es roza y quema que parece muy primitiva pero es bastante propicia al bosque pluvial. Para abastecerse suficientemente, necesitan las actividades complementarias de recolección, caza y pesca en los medios ambientes cercanos.

En segundo lugar, y este es totalmente decisivo, el bosque pluvial no es adecuado para las actividades de cambio, ya que el viajar no se da fácilmente como en la sierra. En consecuencia, las actividades de cambio para satisfacer las variedades conocidas y/o desconocidas serán muy limitadas. Pero como hemos subrayado que para el desarrollo de la vida del ser humano, se necesitan ambas ruedas, autoabastecerse y gozar de las variedades específicas, los nativos amazónicos tienen derecho de exigir las actividades y medidas de la compensación del cambio. Desde nuestro punto de vista, esas son las actividades de caza, pesca y recolección, por las que buscan las variedades desconocidas, y las que están siempre acompañadas de la vida vagabunda en el extenso bosque.

En fin, para los nativos amazónicos, la base de su economía depende de la agricultura de roza y quema de algunas especies. Pero, generalmente no es suficiente, por esta razón necesitan de la caza, pesca y recolección (tipo 1). Estas forman una rama de complementariedad para satisfacer la magnitud de su autosuficiencia. Por otro lado, las actividades libres como la caza, pesca y recolección (tipo 2) les son muy importantes a los nativos para llevar una vida normal. Y para asegurar estas actividades cada grupo necesita un territorio amplio, es decir, “territorio nativo para la vida”, donde llevan la vida nómada, siguiendo a las aves, y pescados, encontrando plantas desconocidas, etc.



IV Cambios de la economía humana del nativo amazónico 1:
análisis del caso de la Co. Sonene


Hoy en día, los ambientes sociales en torno a los nativos amazónicos han llegado a ser muy complejos. Ellos necesitan cambiar de actitud en cada momento al comunicarse y negociar con los ingenieros del Estado, los empresarios extranjeros o nacionales, inmigrantes serranos (colonos) o extranjeros, etcétera. Y es lógico que haya aumentado el número de grupos externos, con los cuales tienen más contacto, recibiendo una mayor influencia que afecta muchísimo la forma de manejar su economía humana.
Aquí analizamos algunos ejemplos de la transformación de la economía humana de los nativos, eligiendo 2 casos de las comunidades nativas de la categoría contactada: una es la comunidad contactada fuertemente por el Ministerio de Agricultura llamada Co. Sonene de la Región Madre de Dios, en el Perú, y otra es la comunidad contactada por los inmigrantes serranos llamada San Ignacio - San José de la Región Cajamarca en el Perú. Las comunidades no contactadas y las contactadas por comerciantes o misioneros, lamentablemente por el momento no podemos analizarlas, ya que carecemos mucho de información.


IV – A Panorama de la zona

El grupo étnico de la zona
El grupo étnico de esta zona se llama Ese Eja. Este grupo vive mayormente en el territorio boliviano alrededor de la parte baja del río Madre de Dios y del río Beni. Viven también en el territorio peruano por la parte alta del río Madre de Dios y su afluente denominado río Heath, etcétera. Los nativos de este grupo se encuentran dentro del Perú en las siguientes comunidades: Palma Real, Sonene, Valencia e incluso en la ciudad de Puerto Maldonado. Son denominados como Huarayo por otros grupos. No se conoce a qué familia lingüística pertenece este grupo.

Una de las características de Ese Eja es que por esta zona recibieron mucha influencia cultural de los inmigrantes japoneses, quienes en el periodo del “Boom del Caucho” del siglo pasado se trasladaron desde la costa hacia la selva brasileña tal vez pasando por aquí, y una parte de ellos se asentó en el camino, en las cuencas del río Tambopata, río Heath, río Madre de Dios y en la zona de Madidi boliviano. Por esta zona no solo se encuentran muchos nombres de pueblos asociados con lo japonés, sino muchos nativos llevan su nombre o apellidos japoneses, por ejemplo, Sato, Kiyoshi, etcétera; no es seguro, pero sería lógico que su raza también esté mezclada con la japonesa.

Medio ambiente de la zona
En el año 199,6 por decreto supremo Nº 012-96-AG se forma el Parque Nacional Bahuaja – Sonene (anteriormente llamada Zona Reservada de Tambopata – Candamo, ZRTC), con un área de extensión de 1 091 416.00 ha. Está ubicado entre los 12”20´ y 14°36’ de latitud sur, y entre los 68°30’ y 70°27’ de longitud oeste, ocupando parte del territorio de las regiones de Madre de Dios y Puno. Esta zona de bosque tropical abarca la parte media y alta de la cuenca del río Tambopata y el sector alto de la cuenca del río Heath (río Sonene). Esta área incluye una extensa red hidrográfica compuesta por los ríos Malinowski, Chuncho, Blanco, La Torre, D’orbigny, Tavara, Candamo y Huancamayo, entre otros.

Dentro del Parque Nacional Bahuaja-Sonene se encuentra el antiguo santuario nacional Pampas del Heath, el cual tenía una extensión de 102,109 ha., y ocupaba el territorio comprendido entre los ríos Heath y Pampa Real Grande en la región de Madre de Dios, con el propósito de proteger la única muestra de sabana húmeda tropical del Perú, Pampas del Heath. (Jeanet Benavides F. 2001. Inédito). El acceso a las pampas es difícil. Partiendo de Puerto Maldonado son necesarias de 4 a 6 horas de viaje en canoa a través del río Madre de Dios rumbo al este, hasta alcanzar Puerto Pardo donde está la oficina de inmigración peruana; el río Heath es internacional, divide los territorios boliviano y peruano. Desde ahí la canoa debe remontar el río Heath, eludiendo las palizadas y los bancos de arena, disfrutando de un hermoso paisaje mezclado con la adrenalina del viaje. Al llegar a la altura de la Quebrada Juliaca se ingresa a pie al Bosque Tropical y a una media hora de caminata se llega a las Pampas del Heath.

La protección y administración de estas pampas están a cargo del Instituto Nacional de Recursos Naturales – INRENA con un eficiente grupo de guardaparques (policía ecológica), conformado por egresados de los institutos técnicos de Puerto Maldonado, y también por nativos Ese Eja de las comunidades nativas de Sonene y Palma Real, por supuesto que la colaboración de estos nativos es claramente obligatoria.

Precisamente, muy poco se conocía respecto a la biodiversidad o ecología de este parque, no obstante, este poco conocimiento llevó a la presunción de que se trataba de un territorio de particular riqueza natural. Los estudios de diversos ornitólogos como John O’neil, Theodore Parker III, Robert Ridgeby y otros investigadores posteriores arrojaron datos sorprendentes: 545 especies de aves, 1200 especies de mariposas, 151 de libélulas, 97 de asilidos, 73 de tábanos, 29 de escarabajos, entre otros.

Esto sin contar que las Pampas del Heath fueron ocupadas por una gran cantidad de pequeños roedores y otros vertebrados como el lobo de crin (Chrysocyon brachyurus), del mismo modo, diversas especies nativas poblaron las sabanas, entre ellas, el ciervo de los pantanos (Blastoceros dichotomus), el oso hormiguero bandera (Myrmecophaga tridáctila), los cuyes silvestres (Cavia sp), el jaguar (Pantera onca), el tapir (Tapirus terrestris), así como una decena de especies de aves, como el carpintero blanco (Leuconerpes candidus), y el tucán toco (Ramphastos toco), especies únicas del parque Bahuaja-Sonene. De tal manera, desde el punto de vista de protección del patrimonio humano (o estatal), es necesario establecer un mecanismo que proteja de manera eficaz esta importante zona que es una de las de mayor interés científico en los trópicos americanos junto con la Estación Biológica de Cosha–Cashu en el Manú, Cusco.

El área referida comprendió también la zona de amortiguamiento del área protegida con 262 315 ha. aproximadamente, las cuales se encuentran con tierras sujetas a intensas actividades humanas como la agricultura, recolección, ganadería y extracción aurífera (empresa). Claramente se trazó la línea de zona de amortiguamiento con el propósito de incluir dentro de ella tales comunidades nativas como Sonene, Palma Real.

El aprovechamiento de la flora y fauna por los nativos
Desde hace muchos años los nativos han sabido desarrollar conocimientos para poder sobrevivir en los complejos ecosistemas amazónicos, basados en la observación y la experiencia, los cuales han sido transmitidos de generación en generación en forma no escrita.

En la actualidad, la sociedad nacional, con cierta timidez y casi a regañadientes, y la sociedad internacional, con fines científicos y económicos, están dando cada vez mayor importancia a este cúmulo de conocimientos y comienzan a vislumbrar en qué forma puede contribuir al desarrollo sostenido de la región. Algunos llegan a afirmar que el futuro de la Amazonía depende en gran parte de las experiencias de su pasado, y no les falta razón. También es lamentable constatar que gran parte de los conocimientos acumulados se han perdido con la desaparición de cerca del 80% de los grupos aborígenes y que otra parte permanece aún como secreto muy bien guardado por los sobrevivientes, pero por desgracia, se está produciendo un proceso acelerado de desaparición por la mono-culturización y una mal entendida modernización. En este sentido, los pueblos indígenas deben ser vistos como Centros de Conocimiento, cuya conservación es de gran importancia para el futuro de sí mismo, de la región y de la humanidad.

Actividad principal
La actividad principal es la agricultura de subsistencia, siguiendo el tradicional método de roza, quema y siembra, poniendo gran interés en la pesca y en la caza. También es frecuente encontrar uno que otro animal doméstico en las comunidades, tales como gallinas, patos o uno que otro cerdo. La familia promedio está formada por 6 individuos aproximadamente.

La Pesca
La actividad de la pesca está a cargo principalmente de los hombres, pero también participan las mujeres. Utilizan con más frecuencia un método: la pesca con flecha, dentro del cual tienen por lo menos tres tipos diferentes de flechas. Se sabe que se pesca con flechas en la época de verano, cuando las aguas están claras. El otro método es el uso de anzuelo que se utiliza en la época de lluvias junto con la red de pescar. Pero, no se observa casi nunca la pesca colectiva, ni aprovechan el barbasco que envenena a los peces.

La fauna ictiológica de la zona es muy rica y variada, habiéndose detectado que las principales especies de consumo son las siguientes: sábalo, lisa, zúngaro, carachama y el paiche.

La caza
La actividad de la caza se desarrolla en las comunidades por los jefes de familia, ellos salen a mitayar tres o cuatro veces al mes. Se ha determinado que como promedio existe un cazador o mitayero por cada cuatro hogares. El tiempo necesario para cobrar una presa varia de dos a tres horas, hasta dos días como máximo, siendo lo más frecuente que se salga a cazar en la noche para volver antes del amanecer.

Debemos mencionar que a los nativos les parece que la actividad de la caza se divide en dos categorías: una caza con el fin de cobrar unas presas que son nada más que los alimentos y que dura generalmente un corto plazo, medio día o un día y noche. Esta se puede llamar la caza normal o diaria. Otro tipo de caza se tarda más de 2 ó 3 días. Para esta actividad los cazadores forman un grupo numeroso y salen unos días para estar recorriendo el amplio territorio del bosque tropical ingresando a veces a tierras donde está prohibida su entrada. Durante el viaje ellos no se interesan solamente en la caza sino también en las actividades para obtener conocimientos y recolectar especies de flora y fauna de interés, digamos, unas conocidas o desconocidas. De tal manera, estas actividades son muy importantes para mantener la riqueza de conocimientos nativos y para aumentarlos. Esta debe llamarse la caza cultural.

En cuanto a los instrumentos que utilizan, podemos decir que utilizan indiferentemente tanto el arco y la flecha como la escopeta. Hoy en día, las escopetas se venden en el pueblo de Puerto Maldonado a un precio muy módico. Hay que mencionar que existen básicamente dos tipos de flechas para la caza: las de punta larga, generalmente de metal o de chonta, que son usadas en la caza de animales terrestres y de monos, y las de puntas redondeadas de madera o de caña, usadas en la caza de aves.

La fauna de la zona es muy variada, habiéndose detectado que las principales especies de consumo son las siguientes: sajino (Tayassu tajacu), huagana (Tayassu albirostri), sachavaca (Tapirus terrestris), venado (Mazama americana), carachupa (Dasypus novencinctus), majaz (Cuniculus paca), añuje, motelo (Geochelone denticulata), perdiz (Tinamus sp), etc.

Prácticas agrícolas
Las prácticas agrícolas incluyen la rotación de cultivos, los cultivos heterogéneos o asociados, los sistemas agroforestales y la recuperación de suelos por barbechos, entre otros.

Inician la actividad agrícola con la tradicional roza y quema. Es necesario notar que una familia tala cada año solo una parcela que no excede media hectárea, dejando siempre una franja entre rozado nuevo y chacra anterior: las parcelas son manejadas en secuencia, con la finalidad de convertirlas nuevamente en bosque. En todas las parcelas de uso agroforestal secuencial, se encuentra una sucesión continua que lleva a transformarlas en un futuro bosque enriquecido. La incorporación espontánea o plantada de especies nativas de frutales y árboles valiosos es una característica de manejo. Las parcelas terminan convirtiéndose en un bosque secundario enriquecido, con las especies que se plantan.

Los conocimientos del suelo en las variaciones topográficas son determinantes para la instalación de los cultivos. No se tala el bosque hasta llegar a la ribera del río pues se tiene conocimiento que es importante la protección de la ribera con bosque, ya que allí se alberga la mayor cantidad de fauna.

En lo referente a las prácticas forestales, nos referimos al manejo del bosque secundario o purma y a los sistemas sucesionales con largos ciclos de rotación entre 20 a 50 años. Pero los bosques enriquecidos siguen siendo utilizados para la recolección de productos, es por ello que se habla de un Cultivo del Bosque.

Comparando con el cultivo de la sierra que es capaz de gozar de la verticalidad, la agricultura de la selva, sobre todo de esta zona, aparece muy monótona, y los productos también son monótonos, tales como el plátano, la yuca y los frutales. Pero, para practicar el cultivo dentro del bosque tropical, se crearon y fomentaron las sabidurías y los técnicos agroforestales, los que también les sirven para aprovechar y administrar los recursos naturales tanto a lo máximo como a nivel conservativo.

Por otro lado, para llevar una vida normal, las medidas complementarias llegan a ser muy importantes. De tal manera que la pesca y la fauna silvestre constituyen la fuente principal de obtención de proteína animal. Esto también significa que la tierra de alguna extensión de bosque pluvial es necesaria solo para satisfacer su autoabastecimiento.

Adicionalmente, la importancia de los recursos del bosque pluvial que poseen los indígenas en sus tierras son los siguientes:
 Recurso forestal de tipo maderable. Gran parte de las tierras indígenas poseen importantes reservas de madera, especialmente la fina.
 Recurso forestal distinto a la madera como las plantas de varios usos (ornamental, medicinal, alimenticio, condimento, tinte, etc.) y para comerciar (fruto de castaña).
 Recursos hidrobiológicos como peces, moluscos, mamíferos acuáticos y crustáceos, entre otros.
 Recurso turístico, como la belleza escénica


IV – B Patrimonio del Estado versus “territorio nativo para la vida”

“Territorio nativo para la vida”
Es cierto que existen varios tipos de comunidades indígenas que se hallan cerca de la falda de los Andes, pero se pueden clasificar en 3 grupos según las actividades económicas. El primer grupo que se asentó en la zona colindante de la pendiente andina y el bosque pluvial, produce los productos agrícolas para comerciar, tales como café alternativo a la hoja de coca, los frutales tropicales, etcétera. Dentro de este grupo se incluyen las comunidades anexas de inmigrantes quechuas y aimaras. El segundo grupo es el que radica por las cuencas del curso medio de ríos y básicamente lleva la vida de autosuficiencia combinada como la caza, pesca, recolección y agricultura de roza y quema. Y finalmente, el tercer grupo lleva la vida también de autosuficiencia, que antes pertenecía al grupo segundo, pero ahora migró por los nacimientos lejanos del río escapando de los conflictos con madereros, etcétera. La comunidad referida Sonene claramente pertenece al segundo grupo.

Geográficamente la Co. Sonene se localiza en la orilla izquierda del río Heath, formando ahora una comunidad administrativa junto con 4 unidades: Odagahua, Sonene, Meciaje y Melliza. La Co. Sonene es relativamente aislada y una de las típicas comunidades del segundo grupo. Las actividades que sostienen su vida de autosuficiencia son las agrícolas básicamente; la caza y la pesca diaria les apoyan y complementan. Aún con una vida modesta ellos necesitan también los ingresos monetarios para gastarlos en medicina moderna, objetos diarios y ropas. Para obtener ingresos, los jóvenes trabajan fuera; dentro de la comunidad, la actividad de recolección les sirve bastante y las aves cazadas también se venden para este fin. Sobre todo, la recolección de castaña tiene mayor importancia; para apoyar esta actividad los jóvenes vuelven temporalmente a cada familia en el tiempo de este fruto.
Fig.4 Mapa en torno a la Co. Sonene





























Además de estas actividades, los nativos Ese Eja a veces necesitan una actividad de reconocimiento por todo su territorio, como lo mencionábamos antes. Esta tiene un sentido cultural propicio para ellos, más que ganar los alimentos ricos en proteínas. Por medio de estas actividades se viene conservando el modo de aprovechar y administrar los recursos forestales, acumulando las sabidurías sobre las especies forestales.

Para las actividades económicas y culturales ellos necesitan un territorio extenso. El territorio de la Co. Sonene está ahora muy limitado a la zona de arriba desde la línea de la Co. San Pedro - Miraflores hasta su unidad Melliza, al oeste colinda con la Co. Palma Real, al este hasta la orilla del río Heath (o sea, el territorio peruano). Pero, nos dicen que antes aprovechaban libremente ambas orillas del río y también las tierras interiores, y que cuando salían a mitayar viajaban por el distrito de Huanca Mayo hasta llegar a Pampa de Heath y también a pampa boliviana. ¡Este territorio anterior sí que es el original! 2

Desde hace tiempo, se decía que cada grupo de indígenas que vive en el bosque pluvial tropical tiene como su propio patrimonio una tierra extensa sobre la cual viene estableciendo su vida de autosuficiencia y también fomentando su cultura e identidad. Y como cada uno da mucha importancia a su propio territorio, se forma cada centro poblado muy separado uno del otro. Es decir, este “territorio nativo para la vida” es indispensable y crucial para la vida en bosque tropical. No obstante, les han quitado este “territorio nativo para la vida” en los años noventa del siglo pasado. Pero, ¿por quién?

ANPE e INRENA
Fue el Instituto Nacional de Recursos Naturales - INRENA quien les ha quitado el territorio propio de los nativos, autorizándolo bajo la política del gobierno de Fujimori, llamada “Áreas Naturales Protegidas por el Estado - ANPE”. Entonces, ¿qué es ANPE 3?

Existía anteriormente a esta política el “Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado - SINANPE” que se promulgó en 1990. Hoy en día un poco más arriba de la Co. Sonene existe un puesto de control llamado San Antonio, el que se dice haberse creado en ese tiempo, los años de 1990-1991. Por eso, podemos imaginar que la política para proteger los recursos amazónicos ya había empezado a finales del gobierno anterior de Alan García. En 1997 SINANPE se reorganizó bajo la ley N° 26834 “Ley de Áreas Naturales Protegidas” que le ha posibilitado al INRENA el fuerte liderazgo y el poder para la administración de ANPE.

Por otro lado, el INRENA se creó en el año 1993 en el camino de la reforma del Ministerio de Agricultura como un organismo público descentralizado (OPD). Al principio, el INRENA apareció como una entidad abierta al público, pero rápidamente cambió su carácter. El órgano aumentó las relaciones directas con el gobierno y por finales de los años noventa se transformó en un órgano que domina y administra la parte crucial de las políticas medioambientales del gobierno. Y desde el comienzo de este siglo existe un interés cada vez mayor en la protección de los recursos genéticos en el bosque pluvial como patrimonio estatal (Kobayashi 2005). En todo caso, el momento decisivo fue la creación de ANPE.

La administración por el INRENA
El sistema de ANPE promovido por el INRENA es como sigue: el órgano está encargado de proteger los recursos naturales y culturales como patrimonio estatal, dividiendo todo el territorio en 7 partes. Sobre todo, tiene mucho interés en la zona amazónica donde se imagina que el ecosistema es puramente virgen, y la designó como la zona “estrictamente prohibida la entrada”, es decir, básicamente prohíbe la entrada de todas las personas, excepto las que tengan fines de realizar actividades de conservación y observación medioambiental y de investigación científica.

Sin embargo, administrativamente se tiene que tomar en cuenta muchas situaciones actuales, sobre todo, la existencia de los nativos. Por eso, este órgano ha puesto en la zona 3 divisiones que tienen una categorización de grado estricto. Ellas son: parque nacional, reserva nacional y zona de amortiguamiento en este estricto orden. En la actualidad, todos los centros poblados de los nativos se incluyen dentro de la zona de amortiguamiento o se excluyen fuera de ANPE.

Como vemos en el mapa (fig. 4), el territorio comunitario de la Co. Sonene se encuentra dentro de la zona de amortiguamiento junto con la Co. Palma Real y otras unidades nativas. En la actualidad, para ellos se permiten sólo las actividades como la pesca en el río y lagunitas, caza y recolección de castaña en el bosque, por supuesto, dentro de los límites de la zona de amortiguamiento bajo algunas limitaciones. Bajo el control del INRENA incluso a los nativos no se les autoriza ninguna actividad dentro de la Reserva Nacional ni del Parque Nacional. Por supuesto que la caza dentro de estas 2 divisiones, y la recolección y explotación de cualquier planta desde ahí están absolutamente prohibidas. Si se viola, cualquier persona en seguida va a ser denunciada y detenida por delito ecológico.

Con el control del INRENA, la Co. Sonene es obligada a limitar drásticamente su actividad económica. La caza, pesca y recolección se obligan dentro de la zona de amortiguamiento, y la agricultura de roza y quema se maneja en el bosque cerca del centro poblado. ¡Esos son todos para ellos! Hablando de caza, la caza diaria se maneja de una forma u otra, pero la caza de tipo cultural queda básicamente inhabilitada. En fin, tenemos que decir que la tierra para su vida queda ahora menos que una décima de la original.4

Los problemáticos interiores
Como hemos visto, no hay duda que la administración de ANPE dirigida por el INRENA está produciendo muchos daños a la comunidad nativa. Claramente está quitando a la sociedad tradicional su vitalidad para sobrevivir. Si sigue avanzando más allá, esta política posiblemente se dirigirá hacia la destrucción de las tradiciones amazónicas y hacia un proceso de mono-culturalización de la economía tradicional, aunque los recursos naturales se conservarán bien. Desde el punto de la humanidad, ¿cuál es más prometedora: la conservación de la vida nativa y sus sabidurías, o la conservación de los recursos naturales (incluso los genéticos invisibles)?

Aquí tenemos que mencionar el problema más grave que ocurrió dentro de la Co. Sonene. Tiempo atrás, el ingreso monetario se lograba a través de la caza y recolección de fauna y flora del bosque extenso, pero desde el momento en que se prohibieron estas actividades, la recolección de castaña llegó a ser la única medida de ingreso. Los nativos de esta zona, al llegar la estación de castaña, se concentran en recolectar dichos frutos y prepararlos para venderlos en la ciudad dejando todas las otras actividades. No obstante, el ingreso de castaña tiene mucha limitación en cantidad. En ese momento, en la Co. Sonene un grupo joven empezó la instalación de albergues en la comunidad para los eco-turistas que vienen de Cusco o Lima.

Este acontecimiento les ha creado un sentimiento crítico a los comuneros, y ha causado un conflicto grave entre las generaciones. Casi todos los mayores se oponen a la instalación de albergues para proteger los medios ambientes tradicionales; por otro lado un grupo joven (no toda la generación joven) niega la autoridad de los dirigentes ancianos expulsándolos de la asamblea para promover su proyecto. Desde entonces, la Co. Sonene viene encontrándose muy agitada a primera vista, pero luego nos damos cuenta de que la autoridad de los ancianos no vacila nunca, felizmente.

Este conflicto nos parece muy interesante, porque pensamos que el futuro de los nativos o su capacidad para sobrevivir depende de cómo pueden solucionar la contradicción interior inevitable en el momento de dificultades, nunca de las habilidades de instalar los apoyos de fuera.


IV – C Opiniones de ONG de la zona

Los Organismos No Gubernamentales – ONG que tienen una oficina en Puerto Maldonado y trabajan en esta zona no son muchos. Ellos son Conservación Internacional – Perú, Federación Nativa del río Madre de Dios y Afluentes – FENAMAD, ProNaturaleza, etc. Su marco teórico y su opinión sobre el INRENA son naturalmente variados; sin embargo, la manera de cómo conciben las dificultades del nativo varia bastante, pero es relativamente clara. Ahora tomamos 2 órganos como representantes mayores.

Conservación Internacional (CI) - Perú
Esta es una organización privada fundada en 1987, con sede principal en los EE.UU., actualmente tiene muchos programas que realizan investigaciones científicas y se dedican a la conservación de ecosistemas de alta biodiversidad en más de 23 países. Sus funciones en el Perú empezaron en 1989, cuando se discutió el plan de creación del SINANPE (posteriormente ANPE) y el de la Zona Reservada Tambopata – Candamo (luego el Parque Nacional de Bahuaja - Sonene). En este contexto, su actividad en esta zona tiene una mayor importancia. Es decir, CI-Perú viene teniendo un contacto muy estrecho con el Parque Nacional de la zona desde el principio. Asimismo, sigue teniendo un gran interés hacia la parte baja de la Región Puno, donde el número de inmigrantes serranos de cafetaleros ha aumentado muy rápidamente creando los centros poblados alrededor del alto curso del río Tambopata amenazando al santuario del Parque Nacional.

Las actividades institucionales del CI-Perú se han centralizado en dar colaboración al INRENA y a los pobladores locales mediante educación medioambiental y capacitación técnica en el desarrollo alternativo bajo la restricción actual de ANPE, realizando foros, talleres, etc.

En un manual sobre el Parque Nacional publicado por CI-Perú se ponen las frases siguientes:
“La creación de la ZRTC fue rechazada al inicio por los pobladores locales por el temor de ver limitado su acceso a los recursos naturales y al desarrollo de sus actividades agropecuarias. Sin embargo, las preocupaciones de los pobladores por el estado de sus tierras y el relativo éxito del proceso participativo de planificación, convirtieron a la ZRTC en una alternativa de desarrollo”.
Una de las actividades de la FENAMAD y la FEDEMAD a que CI-Perú colaboraba “se inclinó por la recuperación de las tierras degradadas bajo conceptos agroforestales”.5

Y cuando entrevistamos a una ex directora encargada de Tambopata sobre lo problemático del medio ambiente de la zona, nos dijo:
“[…] pues, el INRENA trabaja bien. El ecosistema y los recursos naturales dentro del sector de Parque Nacional se conservan bien gracias a la administración estricta. Lo más problemático se ve en el sector de la Zona de Amortiguamiento, es que allí el control todavía sería poco estricto”.

Juzgando estos comentarios podemos caracterizar el marco teórico de esta entidad de la siguiente manera:
 Su mayor interés se dirige a la cosa no humana, es decir, sólo a la conservación del ecosistema de bosque pluvial y de los recursos naturales todavía no conocidos bien como “intocados”.
 Los nativos deben colaborar con esta finalidad entendiendo el significado y buscando la vida alternativa.
Así podemos entender bien este tipo de postura. No es una posición de cierta organización privada, sino claramente representa la postura básica de los EE.UU. o de los países desarrollados, manifestada en el mundo con las políticas internacionales hacia los países subdesarrollados. En este sentido, es comprensible que CI – Perú sea una de las ONG que representan las políticas después del Consenso de Washington.

FENAMAD
La FENAMAD, Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes, es una organización multiétnica fundada en 1982. Su meta institucional es hacer respetar los derechos a sus territorios, su cultura, su desarrollo socioeconómico y la vida sana de los diferentes pueblos. Los socios que se integran a esta federación pertenecen a 29 comunidades nativas conocidas y 8 unidades indígenas, y se hallan en el territorio extenso desde el Manu hasta Bahuaja-Sonene y también en toda la cuenca del río Las Piedras. Es seguro que la FENAMAD es la ONG más respetada en la zona de Madre de Dios; aunque su sede principal que se localiza en el pueblo de Puerto Maldonado tiene solamente algunos miembros y una secretaria, y siempre sufre lamentablemente de escasez de recursos financieros. Pero sus actividades para la permanente defensa de los derechos de los pueblos indígenas de Madre de Dios han llegado a ser reconocidas internacionalmente; en 1996 recibió el Premio Internacional Bartolomé de las Casas, otorgado por el Rey de España.

Naturalmente, sus actividades para proteger a los nativos varían según cada zona. Lo notable es que la FENAMAD recién ha propuesto o ha tomado las siguientes acciones: el plan de hacer investigaciones científicas en la parte alta del río Las Piedras donde se extiende un área de numerosas unidades nativas no contactadas con quienes se decía había ocurrido unos conflictos. El segundo fue la manifestación que hizo en el pueblo de Madre de Dios un día del año 2000 con el motivo de protesta al gobierno exigiendo que no se ceda nunca más al consorcio ExonMobil los derechos de minas y albergue dentro del territorio nativo, sobre todo, dentro del área de Candamo y Tambopata. El tercero es la creación del manejo de la Reserva Comunal Amarakaeri.

Hablando de la Reserva Comunal Amarakaeri (lugar F del mapa fig.1)6, debemos valorizarla a su vez como una de las medidas alternativas. Por eso, la presentamos un poco más detallada. La Reserva Comunal se halla dentro del Parque Nacional del Manu alrededor del río Alto Madre de Dios donde se encuentra el territorio indígena de las comunidades Harakmbut, Yine y Matsiguenga. Se logró la creación de la Reserva Comunal por DS. N°. 028 del año 2000, o sea los nativos de la zona consiguieron el manejo autónomo del santuario de biodiversidad muy prometedor. Sin embargo, al principio del manejo allí dominaba el egoísmo en cada grupo. Por eso, la FENAMAD tenía que preparar el reglamento del uso del bosque, y en la actualidad la entidad como dirigente de la zona tiene el cargo de autorizarles a los comuneros las actividades económicas. Su espíritu es como sigue: poner el ecoturismo como eje y admitir la caza y recolección dentro del límite de complementar la vida de cada hogar.

Hablando de la zona de Sonene, la actividad de FENAMAD se encuentra muy escasa. Todavía no se ha planificado el plan de Reserva Comunal. Pero, no se puede negar una posibilidad de creación de Reserva Comunal dentro del Parque Nacional de Bahuaja – Sonene en el futuro. Por el momento, podemos destacar la actividad para recuperar las fuerzas de las tierras degradadas aprovechando las tecnologías agroforestales.

En fin, tenemos que decir que la FENAMAD no es capaz de proponer una medida vigente contra las dificultades de la vida causadas por el Estado. Mejor dicho, no solamente la asociación sino los socios están perdiendo su rumbo original. En esta situación la FENAMAD, por el momento, les propone sólo unas medidas provisionales a los nativos de la zona Bahuaja – Sonene.

Las siguientes frases son extraídas desde una edición especial del boletín informativo de FENAMAD 7.
… De acuerdo a las experiencias de nuestros antepasados, los Pueblos Indígenas de Madre de Dios, están aún en memoria de los indígenas ancianos, por ejemplo: las experiencias vividas durante el periodo del “boom del Caucho” que significó la muerte para miles de indígenas y la consecuente aculturación a través de la “colonización y/o pacificación” que fomentó el Estado con programas de “desarrollo y progreso netamente extractivista” en la Amazonía, esta historia nos compromete a defender los derechos de nuestros hermanos indígenas aislados voluntariamente en el área de Tahuamanu, Manu, y una parte de Ucayali.
Juzgando estas frases y otras, los nativos de la zona todavía no pierden el espíritu de sus antepasados, es decir, ellos están siempre listos para tomar la estrategia de sobrevivir ante el aislamiento voluntario del Estado. Debemos notar que los nativos de la zona de Sonene también reservan esta alternativa al fondo.

Esperamos que la FENAMAD mantenga las posibilidades de proteger verdaderamente la cultura de los nativos amazónicos hacia el futuro, por supuesto que aún le falte potencialidad. Tal vez la FENAMAD sea el único órgano en esta zona que esté calificado para fomentar el rumbo adecuado a la época después del Consenso de Washington.



V Cambios de la economía humana del nativo amazónico 2:
análisis del caso de la zona San Ignacio



V – A Panorama de la zona

Los siguientes datos están basados en informaciones recogidas durante la previsita que el autor hizo en el sitio referido en marzo de 2006. Por eso, los contenidos del análisis lógicamente son transitorios.

Localidad y ámbito administrativo
La zona referida de San Ignacio se encuentra en la parte norte del Perú donde colinda con Ecuador. La frontera internacional se extiende al oeste hacia Piura y el Océano Pacífico, y al noreste hacia la Cordillera del Cóndor. El lugar se localiza básicamente en la cuenca del río Chinchipe, uno de los afluentes del río Marañón. El río Chinchipe es internacional: la parte alta corre atravesando la Provincia de Zamora Chinchipe, Ecuador; la parte media pasa por los centros poblados del distrito de San Ignacio, territorio peruano; y la parte más baja se une al río Marañón.

La zona pertenece administrativamente a la provincia de San Ignacio de la Región Cajamarca. La capital provincial naturalmente se encuentra en San Ignacio, un pueblito que está en la cima de un cerro. Al norte colinda con Ecuador, al este y oeste colinda con la Región Amazonas y la Región Piura respectivamente, y al sur colinda con la provincia de Jaén de la misma Región. San Ignacio se compone de 7 distritos: La Coipa, Chirinos, San Ignacio, San José de Lourdes, Huarango, Tabaconas y Namballe.

San Ignacio primeramente se halla al rincón de la Región Cajamarca. En segundo lugar, sobre todo en el distrito de San Ignacio se ven muchos agricultores ecuatorianos quienes son los hijos de los inmigrantes anteriores y/o los inmigrantes nuevos del Ecuador. Sin duda, son los ecuatorianos quienes desempeñan los cargos importantes distritales. Así, esta zona se encuentra internacionalizada. Más allá tenemos que poner mucha atención al área del nativo Agua Runa (Awa Runa). La etnia Agua Runa tiene su base residencial permanente dentro de la región Amazonas. Pero, recientemente unos grupos, la mayoría joven, han inmigrado pasando el colindante regional hacia el distrito de Huarango, sobre todo, por las partes del nacimiento y la media del río Miraflores que es un micro afluente del río Chinchipe. Se dice que ellos tendrían contacto con los agricultores cercanos. Tenemos mucho interés en qué relaciones tendrán ellos allí.

Ecología
Ecológicamente toda la zona se halla en el piso de selva alta. Por eso, toda la zona no necesariamente está cubierta con denso bosque pluvial. Aquí también se encuentra una zona reservada por el Estado para proteger la ecología. La zona reservada se localiza al oeste de la provincia, y ocupa 2 distritos: Tabaconas y Namballe. Por eso, la zona reservada se llama el Santuario Nacional Tabaconas – Namballe.

El Santuario se creó mediante el Decreto Supremo N° 051-88–AG, 1988. Hasta llegar a la creación, tiene una larga historia de los esfuerzos de muchas personas. Según los datos del INRENA, el Santuario se encuentra en las coordenadas geográficas 05°02’30” – 05°17’ de latitud sur y 79°23’00” – 79°06’06” de longitud oeste, con una extensión de 29 500 ha. Dicho Santuario tiene como objetivos conservar y proteger una muestra representativa: de la zona de páramo así como especies de fauna, el “Oso de Anteojos” (Tremarctos ornatus), “Tapir de Altura” (Tapirus pinchaque) y otros; de flora, los Bosques de Podocarpus en la zona de las micro cuencas de los ríos Miraflores, Tabaconas y Blanco.

Subdivisión de la zona según temas
Desde el punto de vista histórico y ecológico, la zona de San Ignacio puede dividirse en 3 subdivisiones, y cada una incluye un tema de enfoque distinto respectivamente; son los siguientes:
Subdivisión 1: la zona reservada llamada Santuario Nacional Tabaconas - Namballe y su alrededores (parte oeste del río Chinchipe).
Subdivisión 2: la cuenca del Río Chinchipe desde el pueblo Chonta (a la frontera) hasta el Huarango.
Subdivisión 3: la cuenca del micro afluente del río Miraflores (parte este del río Chinchipe) donde se hallan los hogares de los inmigrantes de la etnia Agua Runa.

De la subdivisión 1. Antes ocurrían ocasionalmente conflictos a nivel ciudadano entre los representantes del INRENA y los habitantes regionales sobre el manejo de los recursos naturales, pero actualmente no hay ningún acontecimiento notable. Las actividades del INRENA, hoy día, se concentran en hacer investigaciones y dar talleres. Para este fin, el INRENA viene haciendo convocatorias a los colaboradores especialistas que trabajan dentro del Santuario “en el marco del enfoque ecosistémico, considerando los aspectos culturales, sostenibilidad y género en todas sus fases y métodos”. De tal modo, nos parece que el tema actual de este Santuario ya no es de interés. Por supuesto, la existencia de la zona reservada por el Estado como este sigue teniendo un mayor interés político.

De la subdivisión 2. Esta es la zona de los colonos agricultores, quienes cultivan tanto los alimentos para sobrevivir como los productos comerciales como: naranjas, piñas, chirimoyas, y otros frutales silvestres. Los colonos del Ecuador llegaron aquí, pasando la frontera en los años de 1970 y 1980, mientras la llegada de los peruanos tardó un poco. Por eso, es natural que los ecuatorianos se comporten como dueños de esta zona.

Aparte de esto, como sabemos, en el año 1995 ocurrió un conflicto territorial entre ambos Estados en la zona de la Cordillera del Cóndor que se halla al noreste, no tan lejos del lugar. Sin embargo, no era sorpresa que las relaciones de los colonos de ambas naciones estuvieron totalmente pacíficas y cooperativas, y que en ese tiempo no se observó ningún conflicto entre ellos. Por otro lado, los habitantes de las ciudades más lejanas de la frontera estuvieron totalmente agitados en ese tiempo, y las memorias de las movilizaciones militares todavía están muy presentes. Nos parece que este fenómeno se merece estudiarlo. Pensamos que tal vez, a los inmigrantes en la zona marginada o internacional como esta, la nacionalidad básicamente no les sirve para vivir. También se piensa que las ONG que tienen poco interés político contribuyeron mucho para establecer la condición pacífica y cooperativa entre ellos.

Teniendo en cuenta esta circunstancia pacífica entre los colonos, podemos también pensar que ellos diariamente cambien las informaciones y sabidurías sobre el manejo y aprovechamiento de las tierras y sobre el ecosistema de la zona, aunque aquí no se extienda tanto el área del bosque tropical y les falte una abundancia de biodiversidad. En todo caso, los indígenas que tienen distinta base cultural, en este caso nacionalidad, tendrían muchas posibilidades de desarrollar un fenómeno nuevo, es decir, desarrollar un tipo de interculturalidad (tipo 1).

La subdivisión 3. Es el lugar donde los indígenas serranos y los nativos selváticos se han encontrado unos a otros, y siguen buscando las medidas para la coexistencia. Se dice que en esta zona los inmigrantes jóvenes del nativo amazónico, Agua Runa, están creando unas comunidades nuevas, hacia las cuales los otros grupos jóvenes serranos vienen acercándose, y ya han llegado al lado vecino. Este tipo de encuentro, como hemos dicho, será muy raro excepto algunos ejemplos. En este sentido, el encuentro realizado aquí constituirá uno de los casos experimentales donde los indígenas andinos y amazónicos buscan las medidas para la coexistencia, brindándose apoyo unos a otros y peleándose a menudo. Tenemos información actual de que ambos vecinos de la zona siguen comunicándose y colaborando en serio para sobrevivir juntos. De tal manera, esta zona tiene un gran valor porque brinda un ejemplo importante de interculturalidad (tipo 2).


V – B Ejemplo del proceso de interculturalidad

Hoy día, en la rama de las ciencias sociales, el uso del término de “interculturalidad” parece algo de moda. Aparece no solamente en los informes de los ingenieros del ministerio referido, sino también en los libros y ensayos universitarios u ONG. Por eso, antes de considerar los fenómenos en San Ignacio, necesitamos examinar los contenidos conceptuales de este término.

El concepto de interculturalidad
A veces escuchamos una pregunta típica: ¿el proceso de interculturalidad pertenece solo para los indígenas? Por supuesto que no. La formación de este concepto se originó para explicar una situación deseable o inevitable en torno a los fenómenos culturales, tales como educación lingüística y comunicación personal, mayormente para caracterizar las cosas occidentales. Sobre este tema los autores españoles y mexicanos escriben mucho.8 Por nuestra parte, solo quisiéramos aplicar este concepto para explicar algunas situaciones inevitables del proceso de la economía humana. Deseamos poner énfasis en que la economía es básicamente un fenómeno cultural.

Cuando expresamos, en general, una serie de actos de cooperación mutua entre los grupos que tienen cultura distinta, venimos utilizando varios conceptos, tales como multiculturalidad, transculturalidad, interculturalidad, etcétera. Entre ellos, el concepto de transculturalidad nos sugiere un acto de integración entre los grupos de diferentes culturas, o sea, imaginamos una intervención de algún personaje fuera de ellos, tal como una autoridad política. Además creemos que desde las condiciones producidas por las actividades transculturales serían abstraídos los modos de pensar, sentir y actuar, o sea, la totalidad de la vida humana sustantiva. De tal modo que existe mucha razón porque este concepto se viene utilizando en el ramo político desde el nivel local hasta el internacional.

Por otro lado, en el campo social y medioambiental se aprovechan a menudo los conceptos de multiculturalidad e interculturalidad; tal vez más frecuentemente, estamos acostumbrados a usar la multiculturalidad. Pero, debemos notar que ahí existe una diferencia clara entre ambas categorías. ¿Cuál es la diferencia? Esta consiste en la dimensión conceptual: estática o dinámica.
Fig.5 Conceptos sobre la relación de culturas



La multiculturalidad, o pluriculturalidad, significa un estado de coexistencia de diversas culturas. Y asimismo, implica una filosofía de que no existe una jerarquía entre las culturas en todo el mundo. Esta filosofía es muy buena y realista: es que no hay culturas mejores y ni peores, si se niega la ideología evolucionalista. No obstante, el concepto de multiculturalidad es nada más que el estático, a este le falta un aspecto de potencialidad del movimiento, o sea, un elemento de la relación interactiva. Por otro lado, la interculturalidad implica, interacción por definición. Es decir, este concepto se ha formado para explicar el intercambio cultural, el mestizaje cultural, en fin, una evolución cultural. Es verdad que, en el sentido profundo, una cultura no puede evolucionar si no es a través del contacto con otras culturas. Por supuesto que este tipo de contacto debería llevarse a cabo por medio de la comunicación interactiva, y este proceso tendría que acompañarse, con respeto, de cada filosofía, cosmovisión y tradición, las que en el camino irían evolucionando espontáneamente. De tal modo, la interculturalidad es enteramente un concepto dinámico. Por eso, si no es inconveniente, quisiéramos llamarla de otra manera: “interculturalización”.

Globalización o interculturalidad
Muchos autores tratan del debate de globalización junto con el concepto de la interculturalidad. El debate sería importante para caracterizar el concepto de interculturalidad desde otro aspecto, y también para revelar su contexto socioeconómico. Socioeconómicamente interculturalidad sería una de las claves importantes de la economía humana, y tendría mucho que ver con el proceso de evolución socioeconómica. Por otro lado, vemos un fenómeno global del desarrollo rápido de la economía de mercado, aquí surge un dilema para el desarrollo rural. Sobre este dilema aquí se encuentra una pregunta sin respuesta:
¿Cómo tratan de resolver esos dilemas los campesinos de los Andes? ¿Cómo resuelven la necesidad de construir un camino propio basado en la diversidad y en sus propias raíces culturales, pero al mismo tiempo, tienen que moverse necesariamente dentro de un mercado que trata de homogenizar y hegemonizar el rumbo por un camino basado en una sola cultura que es la occidental? (Claverías et al. 2003)
Lamentablemente no tenemos una respuesta válida tampoco. Pero, podemos mencionar unos comentarios a este debate. El primer punto es que en los Andes y la Amazonía los agricultores indígenas siguen conservando bien la base de autosuficiencia en comparación con los occidentales. Nos atrevemos a señalar que el problema de pobreza o riqueza es otra cosa. Mejor dicho, si quieren desarrollar verdaderamente el camino de su propia raíz cultural, tendrán que desarrollar su propio criterio sobre el concepto de pobreza / riqueza. Por supuesto que, en el proceso de realizar este rumbo, habrían muchas dificultades, pero el proceso de interculturalidad les sirve mucho para conquistarlas. De todos modos, la existencia de la base de autosuficiencia debe ser el respaldo fuerte para ellos. El segundo punto es sobre una filosofía: lo más local es lo más universal o global. Como sabemos, la globalización actual ha llevado y continuará llevando un fenómeno mono cultural y el espíritu capitalista, lo que K.Polanyi denominaba como el sentido formulario de la economía. Pero, es que no se puede negar la realidad donde el ser humano necesita algo universal, o sea, un sentimiento común con los demás, tenemos que buscar el otro rumbo de la globalización. Para este rumbo, la base local de variedad tiene mucha importancia, y debemos iniciar la búsqueda desde esta base, criando el proceso de la evolución intercultural, si es posible. Es decir, tenemos que cultivar lo más local que tiene simpatía más profunda y generalidad. Lamentablemente todavía no tenemos un marco teórico de estrategia para este camino.

El camino sociocultural de América Latina después del Consenso de Washington está algo oscuro. Prácticamente han aparecido unos países con orientación etnocéntrica. Pero, creemos que la interculturalidad debe ser una de las alternativas del nuevo rumbo. Y tenemos que tener mucho en cuenta que la interculturalidad no es política, es sociocultural. En este sentido, hay que evitar siempre caer en la tendencia del etnocentrismo.

El proceso de interculturalidad en la zona de San Ignacio
Tipo 1 del proceso de interculturalidad en la subdivisión 2 de San Ignacio. Antes que nada, es valioso que los agricultores de ambas naciones no se dejen llevar por sentimientos nacionalistas y mantengan un buen clima diariamente. Es verdad que las culturas que se encuentran aquí tienen mucha influencia occidental: la cultura de los blancos que viene de zona rural de Ecuador y la cultura indígena (mayormente quechua) que viene de los pueblos de la costa o selva peruana. Pero, habrá mucha posibilidad de desarrollar una nueva cultura y sociedad propicia a los medios ambientes específicos, puesto que ellos intercambian seriamente las sabidurías y desarrollan una alternativa de distribución local de los productos.

Tipo 2 del proceso de interculturalidad en la subdivisión 3 del mismo. En todo caso, tenemos mayor interés en esta zona. Anticipamos que aquí se desarrolla un proceso de interculturalidad socio-cultural en el sentido auténtico: intercambio entre los nativos amazónicos y los indígenas andinos, y evolución de ambas culturas. Sin embargo, por el momento nos falta más información. Hay mucho por investigar.



VI Conclusión


Al final, nos referimos en breve, a nivel teorético, al tema del bosque y el encuentro de los otros. Básicamente para los nativos amazónicos el bosque es todo. No solamente ganan casi todos los materiales de la vida desde su bosque, sino también pueden sentirse vivos cuando están en bosque, donde su espíritu se actúa como uno de los espíritus al bosque. Justamente como comentó un líder del movimiento indígena de Brasil, “dentro del bosque, ya no tiene ningún sentido ser humano”. De tal modo que el bosque les sirve una matriz, en el cual no necesita preguntarse, ¿quién soy yo?, y ¿quién eres tú? Sin embargo, en la realidad, inevitablemente ellos tienen que enfrentarse a los visitantes, sean inmigrantes desde la sierra, compañía extranjeras, o otros tribus amazónicos. Es decir, tienen que reconocer al otro por primera vez. Pero acercar del otro hacia ellos se encontrará muy seguro gradualmente, ocasionando unos conflictos entre ellos. De tal modo que ellos se ven obligado a tomar medidas estratégicas para manejar el contacto. En fin, podemos decir que mantenimiento de su mundo propio del bosque y manejo del contacto con los otros son problemas muy agudos.

Resumiendo las conclusiones a que llegamos cuando trabajamos a lo largo de la Co. Sonene de la Región Madre de Dios, podemos presentar, a nivel estratégico, los siguientes. En primer lugar, lo que tiene máxima prioridad para los nativos es recuperar y fortalecer su capacidad interna para proteger su orden social y la manera de vida propicia a su orgullo, para lo cual tendrían que echar todas las influencias del exterior. Y en segundo lugar, imaginábamos que el espíritu pragmático, a que los indígenas serranos vienen acostumbrándose, posiblemente tendría mucha sugerencia y ayuda para este fin. Por supuesto que tal actitud pragmática a veces contradice a la filosofía de los nativos amazónicos, sin embargo, ellos tienen que compartir con los serranos, y vienen actualmente compartiendo una parte con ellos. Es decir, los amazónicos, como mismo indígena, tienen que buscar y adquirir el carácter común con los serranos, porque el poder agresivo contra ellos existía antes, existe hoy día y existirá siempre.

De tal manera que ante nosotros se exponen nuevos enfoques tales como: dónde pueden encontrarse los amazónicos y los serranos, hasta qué punto ellos pueden colaborar y compartir mutuamente, y cómo pueden mantener su propia cultura y cada carácter étnico. Estos enfoques a su vez tienen conceptualmente mucho que ver con la idea de interculturalidad.

Refiriéndonos a la zona de San Ignacio, todavía no llegamos a la fase de dar la conclusión, solo podemos anticipar que el estudio proseguido nos lleve a una conclusión favorable para clarificar el futuro de la sociedad nativa de la Amazonía. Las mayores razones de nuestra anticipación consisten, como hemos dicho, en dos puntos. El primer punto es que en la zona se muestra un caso raro del encuentro de los distintos pueblos e indígenas, concretamente el de los ecuatorianos con los peruanos, y el de los serranos con los amazónicos; el segundo punto es que en el mismo proceso de encontrarse y comunicarse se ha observado ser muy interactivo e intercultural.




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notas

* Este ensayo consta de una parte del informe al proyecto titulado “Estudio sobre la base institucional para restaurar sociedad democrática en los países latinoamericanos” (el jefe del proyecto es Mutsuo Yamada, Museo Nacional de Etnología, Osaka). Los autores se apoyaron por la Fundación de Toyota para ejecutar actividades en Lima y Puerto Maldonado de agosto a septiembre de 2001. El contenido básico de éste ya se presentó como ponencia titulada “Administración voluntaria e involuntaria de los recursos naturales en el bosque pluvial tropical: vista desde la perspectiva de la economía humana de los nativos amazónicos”, en una Conferencia Internacional de CIAS (Center for Integrated Area Studies, Kyoto University) celebrada en enero de 2007.
Yoshiki Kobayashi enseña en la Universidad de Hosei, Tokyo. George L. Toulier Asenjo es Agrónomo de Ciencias Forestales de la Unversidad Nacional de Molina, Lima.
1 Esta estrategia se expresa también en otros términos tales como minimización de riesgos o dispersión de riesgos, etc. Por supuesto que este tipo de estrategia se observa en muchas economías étnicas del mundo. Enrique Mayer detalla la diferencia entre la estrategia andina en el contexto de Murra y la otra (Mayer 2002: 44-45). Por otro lado, nuestro mayor interés consiste en la diferencia estratégica dentro de la misma zona andina; la zona agrícola, pecuaria, y selvática. Refiriéndose a la zona andina, ya se han presentado muchos informes sobre esta estrategia, pero se han limitado a la zona agrícola andina (Fonseca M., Camino A., Goland C.). En la zona pecuaria, sobre todo la zona altoandina, creemos que el sistema de cabaña (manac p’acha ahuatisisi’pta: en la zona aymara) tiene mucho que ver con esta estrategia. De la zona selvática todavía no se informó nada, pero creemos que aquí también debe existir lo equivalente. Es seguro que el sistema de rotación de cultivos que se observa en general en la selva sirve como una tecnología para establecer la economía, pero aquí tratamos de otro tipo de tecnología compatible con el control vertical de Murra.
2 Los mitos de Ese Eja recolectados en la Co. Sonene hablan de como fue el territorio original.
3 Después del 2000 ANPE se llamaría ANP.
4 Control de parque nacional de Madidi boliviano.
5 Zona Reservada de Tambopata – Candamo: Madre de Dios – Puno, Perú. CI-Perú Ediciones. Lima, 1999, p.47
6 Sobre la Reserva Comunal se ha formado su reglamento integrado por el INRENA en el 2005.
7 Boletín informativo de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes, Edición Especial “Poblaciones indígenas en situación de aislamiento voluntario del río Las Piedras”. No.18. 2001, p.4
8 Uno de los autores importantes será Miquel Rodrigo Alsina (1999) y sus varios ensayos.
Como expresamos aquí, interculturalidad o interculturalización tiene algo que ver con un proceso de evolución humana. Por otro lado, desde antes existe una idea que busca en serio otras medidas para establecer comunicación auténtica entre las culturas. Al grupo que insiste esa idea, las medidas tienen que ser un proceso de excavar su cultura misma y buscar las características profundas de sí mismo, hasta llegar a una corriente del agua subterranea donde se encontraría una base común de las culturas diversas, es decir, de la humanidad. Esto se puede decir el único camino para llegar al humanismo que está abierto delante de los indigenistas. Para ellos, su eslogan deberá ser así, “lo más local es lo más global”, como citamos arriba. Creemos que esta idea también tiene mucha razón. Así que prepararemos otro ensayo sobre este tema.
Una bien-conocida comisión estatal, la Comisión de la Verdad y Reconciliación-CVR, que se creó por Decreto Supremo N° 065-2001-PCM y N° 101-2001-PCM, dio su informe final en el 2003. Dentro del cual en el tomo final recomiendan al Estado las reformas institucionales para los indígenas, en una parte explican como sigue: “Es recomendable que el Estado promueva el reconocimiento y fortalecimiento de los derechos específicos de los pueblos indígenas y comunidades (…) Algunas propuestas en este sentido son: -Interculturalidad como política de Estado. (…) - (protección de) Tierras y territorios tradicionales inalienables, imprescriptibles, inembargables e inexpropiables. “ (Informe final p.118)
Estos 2 puntos tienen mucha importancia y valor. Sin embargo, debemos comentar que, en primer lugar, los actos interculturales no deben llevarse a cabo por las autoridades políticas, y en segundo lugar, si la propuesta tiene el motivo de proteger en serio el territorio original de los indígenas, ¿no hay una contradicción con la política estatal de recursos naturales?




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Bibliografía

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和文題名
「森と他者―アマゾン先住民の生存戦略の現場より」
小林芳樹, and George L. Toulier Asenjo
森林学、ペルー国立モリーナ農業大学農学教員
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KONYA FUHAKU

Author:KONYA FUHAKU
Me llamo Yoshiki Kobayashi. Soy un antropólogo japonés que se radica en la Ciudad de Tokio-Japón. Aquí aprovecho otro nombre Kenya Fuhaku (紺屋風伯), el apellido de cual, “Kenya”, he sacado desde el tradicional, hace muchos años utilizado para llamar a mi familia. La especialidad se encuentra en la antropología e historia andina, que abarca tanto la zona altoandina como la amazónica.
Recién tengo tanto interés en las cosas en torno a la minería de uranio y la advertencia de su peligro desde la antigüedad.

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